La moneda de la democracia está en el aire

#EjerciciodeOpinión | Por José Fuentes Santos

No hay plazo que no se cumpla, y tal cual dice el refrán a todo santito le llegará su día y  concluyó el proceso de solicitud de registro de candidatos ante el órgano rector de las elecciones en la entidad. Desde el arrancadero se marcan diferencias que dan  pronósticos adelantados y lamentablemente, también se exhiben viejos recursos de la política de antaño que en pleno siglo XX1, creíamos, dada la evolución de la sociedad y la política, extintos. Equivocada percepción al corroborar que ya hay quien se ha puesto la venda antes de dislocarse por cuarta vez el tobillo.

Y en honor a la objetividad, desde el mismísimo inicio del proceso se remarca, una vez más,  que en política hay niveles. Luis García de Fuerza X México, Sandra Sánchez Díaz, del PVEM y María Magdalena Cocom, de Redes Sociales Progresistas, cumplieron sin pena ni gloria la solicitud del registro, partidos que todos suponemos, buscarán votos, no para ganar la elección, sino para mantener su registro y de paso, como buenos satélites, algunos hasta podrían venderse al mejor postor, en tanto que los tres candidatos restantes, que representan la verdadera contienda, en sus turnos al bate, adelantaron sus verdaderas intenciones, mostraron músculo, uno sus propuestas, otro su ingenuidad y hasta quien sacó el cobre, al exhibirse como perdedora. Pero vallamos por partes.

Christian Castro Bello, con la parafernalia que siempre ha distinguido a su partido el PRI, llenó plaza, con la misma logística dominada y repasada, la misma disciplina partidaria de sus militantes y convocatoria esperada. Candidato joven, propositivo, con propuestas, atento y cercano a sus simpatizantes y con un mensaje de unidad, de civilidad y paz social, que da cuenta de responsabilidad y respeto por las instituciones y los campechanos.

Del registro de Layda Sansores Sanromán, que podemos decir, ni cómo ayudarla. registro atropellado, no solo falta de respeto, sino además violencia hacia la prensa, tal cual torre de babel, muchas voces con mando, pero con distinto lenguaje que se entiende por las filias de origen, aunado al estilo, estrategia, discurso y actitud de la candidata, que para colmo, la aderezan con el mismo discurso obradoristas del proceso anterior y como cereza del pastel,  la amenaza velada que en vez de colocarla como defensora de la democracia, la sitúa en este momento en vísperas del arranque de campaña, como la perdedora consiente y adelantada.

Con Eliseo Fernández Montufar, todo cambio. Inesperado para muchos, pero justificado para otros tantos, fue un registro adoc a lo que dicen es y representa Elibebé en el actual proceso… está solo. Pero lejos de ser realmente un registro desangelado, realmente fue un acto más de estilo propio de arrogancia, de falta de respeto a los medios de comunicación, sobrada soberbia al exhibirse a su llegada sin cubrebocas, y al igual que Layda, con mensaje lejano a la conciliación y civilidad política.

Tres estilos, tres formas, que en política son fondo, tres equipos que incendiarán las redes sociales e incluso podrían dividir al pueblo, tres propuestas distintas y un solo objetivo. Hoy, con los candidatos definidos, el panorama electoral cambia, las encuestas y estadísticas varían, nada está escrito, quien diga que se prepara un fraude miente, y solo exhibe su mentalidad perdedora… hoy la moneda está en el aire.